sábado 4 de febrero de 2012

Carlos Abdo: la historia de un empresario que intenta ser presidente

Carlos Abdo respeta un estereotipo que comienza a imponerse en la política argentina, y no sólo a nivel deportivo. El perfil de hombre adinerado, omnipotente y todoterreno se ajusta a las características del actual presidente de San Lorenzo. Sin embargo, el poder económico y el éxito empresarial no garantizan la correcta administración en otras esferas. En algunos casos es irremediable la improvisación ante aspectos esenciales que no pueden cubrir con su capacidad. Mauricio Macri, impulsado por los títulos en Boca, saltó (elección democrática mediante) a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se transformó en el ejemplo cabal de esta “nueva clase”. Fundamentalmente por saber disimular la eficacia.

Si bien no resiste una comparación con Macri porque cada caso presenta distintas variables, Abdo tiene un prontuario comercial que lo ayudó a posicionarse en un sitial privilegiado dentro de uno de los clubes más grandes de la Argentina. Creador de la empresa Estática Internacional, que se dedica a la “comercialización de carteles publicitarios en estadios de fútbol”, según indica el propio sitio web, montó una estructura que lo ligó a Julio Grondona, al Grupo Clarín y a Torneos y Competencias (“Siempre digo que Ávila [fundador de TyC] es mi socio moral”, contó Abdo en una entrevista a la Revista Noticias, en febrero de 2007). Estática Internacional, favorecida por las alianzas, monopoliza el negocio de los avisos desde 2005. La captación abarca el total de la Primera División y la Primera B Nacional, los Torneos de Verano y los amistosos de la Selección Mayor, por citar las competencias más destacadas.

La historia de Abdo con San Lorenzo es añeja, pero se profundizó en 2007, cuando formó parte del grupo inversor que “aportó” dinero para incorporar jugadores de renombre y, así, satisfacer los deseos de Ramón Díaz, quien condujo el equipo que se consagró en el Clausura de ese año. Incluso hasta adquirió porcentajes de pases de algunos futbolistas. De todos modos, tuvo que desprenderse de sus porciones antes de enseñar los avales que sustentaron su candidatura. Antes de postularse, también le pasó el mando de Estática Internacional a Federico, su hijo. En 2009 participó en un fideicomiso destinado a la construcción de una pensión del fútbol juvenil. En el acto de conformación, que se celebró en el cuarto piso de Ideas del Sur, estuvieron Jonathan Botinelli, Marcelo Tinelli y Alberto Guil, ex presidente del club, entre otros. La edificación de la pensión nunca se efectivizó.

En plena campaña, además de la construcción de un microestadio, la ampliación de la sede social de avenida La Plata y la creación de un fideicomiso para contrarrestar los problemas económicos, Abdo insistió en la importancia de la gestación de una secretaría técnica. Sus proyectos contaron con el sostén y la obsecuencia de Fernando Niembro, un periodista que con la parcialidad que lo domina no perdió la posibilidad de marcar el terreno. En La Última Palabra, su programa televisivo, invitó a Abdo y aprovechó la estampa de Héctor Veira, uno de los panelistas, quien iba a ser el pilar de la moderna secretaría. El conductor apeló a la demagogia y dejó el camino despejado para que los protagonistas se florearan. “Chau, Carlitos”, despidió Niembro a su visitante ilustre.

Lo curioso es que este triángulo registra una conexión previa. En 2008, Veira sacó un libro biográfico (elaborado por dos periodistas) que fue ideado por la Editorial Estática, una derivación de Estática Internacional. Como consecuencia, el Bambino agradeció: “Abdo fue el generador de esto”. Para completar la figura geométrica, Niembro se sumó al convite y escribió uno de los prólogos. ¿Casualidad o causalidad?

El 11 de diciembre de 2010, Abdo se impuso en los comicios del Ciclón con más del 36 por ciento de los votos. El vicepresidente primero que acompañó a Abdo en la Agrupación Vamos San Lorenzo fue Carlos Datria, mientras que el vicepresidente segundo fue Jorge Aldrey. La jugada de Abdo no fue más que un rejunte del pasado. De pasados diferentes. Porque cuando Rafael Savino ganó en 2004, Aldrey se presentó como candidato presidencial por San Lorenzo Para Todos (la lista, que ocupó el segundo lugar [quedó a 650 votos de Savino], también la integró Ernesto Cherquis Bialo) y Datria iba por el mismo cargo pero a través de Dignidad por San Lorenzo. Por su parte, Néstor Larrandart, el secretario que eligió Abdo, fue de vicepresidente segundo por el partido de Datria.

Tras la extensa gestión de Rafael Savino, San Lorenzo vivía un cambio sustancial. Los socios que lo ampararon confiaron en el nivel adquisitivo del nuevo referente y en el pasado auspicioso de su empresa familiar. El flamante presidente se subió al mismo tren, aunque en el equipaje olvidó un precepto clave: para gobernar no alcanza sólo con dinero, sino que se necesita aptitud y una vocación acentuada. Está claro que generalmente gobiernan los poderosos, pero sin idoneidad es difícil mantenerse.

Abdo heredó una institución devastada: el pasivo ascendía a 120 millones de pesos, el contexto deportivo no ilusionaba y la misión era revertir la realidad global. Asumió el 27 de diciembre y en más de un año de trabajo sólo cosechó cachetazos. Lo cierto es que Abdo cumplió algunos de los ejes centrales. Su estrategia contempló un entorno plagado de personajes vinculados al club. La invención del fideicomiso (junto a la empresa Nación Fideicomisos), que fue estimulada por Daniel Filmus, afamado hincha del Ciclón, se firmó el 27 de julio de 2011, pero aún no brotaron los frutos. El objetivo es reunir 20 millones de dólares, aunque “eso depende fundamentalmente de los socios y simpatizantes de San Lorenzo”, según indicó el tesorero, Ricardo Sarinelli, al sitio desanlorenzo.com.

Los manotazos de Abdo no llegaron a paliar el severo déficit financiero. De hecho los 120 millones del pasivo original subieron a 172 bajo su dirección. Lo llamativo es que Abdo es víctima y victimario. “No tengo más plata para poner, puse toda la que tenía”, lanzó el presidente en diciembre del año pasado. El 3 de enero de 2012, el Diario Libre publicó una nota en la que afirma que, detrás de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), “el segundo acreedor en importancia es el mismísimo Abdo. En total se le deben 30 millones, desglosados en 27 a la firma Estática Internacional y 3 que fueron prestados a título personal”. No obstante, en diálogo con Dos de Punta, Abdo dijo: “Puse 8 millones de dólares en mi gestión”. A pesar de la incongruencia del valor neto, el cuadro es elocuente.

A nivel dirigencial, San Lorenzo, en octubre, sufrió una fractura interna acentuada. Por discrepancias con Abdo, renunciaron Datria, Larrandart, Luis López (prosecretario), César Deymonnaz (protesorero) y Dámaso Sierra (vocal). Al poco tiempo se plegó Luis Britos, quien dimitió a su cargo de Gerente de Marketing. Las salidas hicieron ruido e incluso Pablo Migliore, por entonces capitán del equipo, opinó: “Hay un montón de gente que quiere que a San Lorenzo le vaya mal. En el momento que las papas queman, si se tienen que ir, se van”, disparó. En Paraguay, la tierra natal de Abdo, un medio de comunicación remarcó: “El paraguayo Carlos Abdo está cada vez más solo en el club San Lorenzo”.

En la faz futbolística, luego de consagrarse, Abdo tomó su primera medida en el plantel profesional y le respetó el contrato a Díaz. Sin embargo, el Pelado renunció en abril de 2011. La segunda gran determinación volvió a ser esquiva: eligió a Omar Asad, quien fue devorado por los problemas propios y ajenos. Con el Ciclón en zona de Promoción, Abdo, sin demasiadas alternativas disponibles, llamó a Leonardo Madelón. El santafesino, que dirigió los últimos cuatro cotejos del Apertura, no arrancó bien y el futuro es una incógnita.

En tanto, la secretaría técnica, constituida por Veira, Victorio Cocco y Alfredo Weber, no cumplió las expectativas y fue disuelta porque además le demandaba a la dirigencia un gasto anual cercano a los 740 mil pesos. Igual el trinomio decidió continuar ad honorem, aunque su función nunca se desentrañó.

Otra mancha en la gestión de Abdo quedó al descubierto después del ataque de la barrabrava a Botinelli. La connivencia y la complicidad para encubrir a los violentos florecieron a pasos agigantados. En vez de esclarecer el caso, Abdo contribuyó a la confusión, a pesar de que evidentemente en el club sabían quiénes fueron los responsables de la agresión. El súmmum eclosionó en Estudio Fútbol. Incómodo, una semana antes de que pasara lo de Botinelli, el presidente negó que el cabecilla de la barra, Cristian Evangelista, alias Sandokán, haya participado en una reunión que tuvo con Asad, Aldrey, Migliore y Néstor Ortigoza en el vestuario. Pero sí admitió que conversaron en el playón: “Este señor (Sandokán), que para mí no es ningún jefe de ninguna barra, tiene un amigo de una empresa constructora y quiere tomar la licitación para la construcción de una nueva pileta que estamos haciendo”. Con los hechos concretos, es (casi) imposible creerle…

En los escritorios, Abdo desafió todos los límites y pensó que podía eludir el problema del promedio con un plan tan iluso como ridículo. Con la venia de otros clubes que penan en la zona baja de la tabla de posiciones, elevó una propuesta que incluía la suspensión de los descensos en esta temporada “para empezar de cero”, según explicó. Aldrey, sorprendido, se diferenció de Abdo: “Queremos salvarnos en la cancha, sin beneficios”. Y en Mendoza, donde encabezaba la delegación de San Lorenzo que tenía que disputar un amistoso, el vice se reunió con Carlos Bueno, Leandro Romagnoli y Ortigoza para aclararles que ningún otro directivo estaba enterado de la movida del presidente.

Así las cosas, ¿Abdo es el único culpable del presente de San Lorenzo? No. Culpa de Abdo es haber equivocado los procedimientos para enderezar las riendas del club, mal acaudilladas por los presidentes anteriores. Los rasgos generales de sus medidas no arribaron a la culminación pretendida, fundamentalmente, por la ejecución defectuosa. Sin cintura política y sin inteligencia para desenvolverse, Abdo desnudó sus fragilidades y redujo su integridad a la figura de un empresario exuberante que no exhibió argumentos sólidos para gobernar una institución centenaria.

En definitiva, Abdo es rehén de su incapacidad. Y en su puño lleva el destino de San Lorenzo, que en los próximos seis meses se juega la estadía en Primera División. Cree que para socorrer al Ciclón hay que comprar palcos, y así desdibuja la esencia de su ocupación. Todavía le quedan dos años de mandato para torcer el rumbo, aunque en su interior entiende que el tiempo real es mucho más corto si no asoman los aciertos. Hoy, San Lorenzo es una quimera tan grande como el Nuevo Gasómetro.

sábado 31 de diciembre de 2011

El regreso de un patriota: Martino vuelve a Newell´s

“A partir de enero, si es que se produce alguna posibilidad, empezar. Si no seguiré esperando”, comentó Gerardo Martino hace un mes, después de superar la transición entre la selección paraguaya y un nuevo desafío. Sin embargo, el Tata pateó el tablero, anticipó al calendario y tomó, seguramente, una de las decisiones más importantes de su carrera: volvió al país para dirigir a un Newell´s que atraviesa una actualidad deportiva compleja, con la mochila de un Apertura muy pobre (la Lepra fue el segundo peor equipo, con 16 puntos) y un promedio que comienza a asfixiar.

Pero aquí no existen las casualidades. La determinación de Martino obedece a un acto estrictamente genético. Criado en el club y surgido de las divisiones inferiores, rechazó una oferta millonaria que le llegó desde Colombia y regresó a su casa para adjuntarle otro capítulo a esta novela de amor eterno. “Elegí Newell´s y estoy totalmente convencido. Mi valoración de la propuesta de trabajo pasó por parámetros distintos a los habituales”, sentenció el Tata en su presentación. Porque detrás de su retorno hay muchas historias para contar.

En condiciones normales, Martino, uno de los directores técnicos más requeridos del momento, no hubiera vuelto a su patria. Ni por el reto futbolístico ni porque le representara un progreso económico. Sus antecedentes son arrolladores. En Paraguay, donde arribó en 2002, obtuvo tres campeonatos con Libertad (y dos Absolutos, que miden en una final al ganador del Apertura y del Clausura) y fue semifinalista de la Copa Libertadores 2006.

En 2004 pasó a Cerro Porteño y se coronó en ambos torneos domésticos (lo que le valió el Absoluto), mientras que en la Copa Sudamericana quedó eliminado en cuartos de final. Las cinco conquistas y los tres Absolutos en su recorrido por la liga paraguaya lo depositaron en la selección nacional. Asumió en 2007, confeccionó una estructura compacta y cumplió el objetivo: clasificó al Mundial de 2010 y en las Eliminatorias se ubicó en el segundo puesto, con 33 unidades, igual que Chile. En Sudáfrica salió octavo. Y al año siguiente perdió la final de la Copa América frente a Uruguay. Después de un ciclo exitoso, que duró cuatro años y medio, dimitió.

Tras cinco meses de descanso, Martino, de 49 años, afrontará una etapa exigente. Sólo el sentimiento podía devolverlo a su morada. Esa relación intrínseca que nació a mediados de la década del setenta es la que hoy entrelaza los caminos. El Tata es un emblema de Newell´s, de hecho una de las plateas del estadio lleva su nombre, pero también de Rosario. El miércoles 30 de noviembre (diez días antes de su cumpleaños), en el Consejo Municipal, fue declarado deportista distinguido de la ciudad. “Es una condecoración justa para un hombre de bien, que le ha dado mucho a Newell´s y al deporte de la ciudad”, expresó el presidente del Consejo, Miguel Zamarini.

Así, con homenajes constantes y el reconocimiento marcado a fuego, Martino se pone al frente de la empresa de su sangre. El próximo miércoles, cuando se encuentre por primera vez con el plantel, será el regreso oficial. El regreso de un patriota que decidió con la camiseta puesta. Sí, el Tata volvió a Newell´s.

sábado 24 de diciembre de 2011

El Wunderteam, entre dos guerras y una estrella

Se vivían tiempos complicados. El asesinato del archiduque de Austria Francisco Fernando y su esposa Sofía Chotek, en Sarajevo, marcó el inicio de un alud combativo que nadie iba a poder frenar. El Imperio Austrohúngaro dio el paso inicial y se enfrentó a Serbia. Las demás manifestaciones fueron consecuentes con el punto de partida. La Primera Guerra Mundial estaba en marcha. El conflicto bélico duró cuatro años (1914-1918) y se cobró aproximadamente ocho millones de vidas. Más allá de las desapariciones humanas, el final de la Guerra selló la caída del Imperio Austrohúngaro, que devino en cuatro nuevos países independientes: Austria, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia.

Lejos de los misiles, las muertes y la sangre, en Austria el fútbol ya había empezado a despertar interés en un buen número de seguidores. El primer partido de la selección fue el 12 de octubre de 1902, cuando derrotó 5 a 0 a Hungría en condición de local. Sí, los integrantes del Imperio Austrohúngaro protagonizaron un cotejo en el que dos equipos europeos no británicos se enfrentaban por primera vez. Sin embargo, el apogeo del fútbol austríaco llegó a partir de las incursiones de dos hombres clave: Jimmy Hogan, quien introdujo conceptos revolucionarios para la época (se lo considera el creador de la Escuela del Danubio, que apadrinó el “fútbol moderno”), y Hugo Meisl, su discípulo. Tras ser secretario general de la Federación Austríaca de Fútbol (OFB), el 22 de diciembre de 1912 debutó como entrenador del representativo nacional.

La historia de Meisl es llamativa. Y aquí la Primera Guerra Mundial adquiere un papel preponderante. Nacido en Checoslovaquia, Meisl debió interrumpir su tarea al mando de Austria porque tuvo que presentarse para comenzar el servicio militar de cara a la conflagración. Luego, en 1919, regresó a la selección y, así, emprendió un proceso que quedaría grabado a fuego en la historia grande del fútbol. Con la premisa de “mantener el balón al ras del piso”, como él mismo lo definió, conformó el Wunderteam, que con el transcurrir del tiempo colocaría a Austria en un sitial privilegiado. La verdadera explosión del Wunderteam fue entre 1931 y 1934.

Con un esquema compuesto por dos defensores, tres mediocampistas y cinco delanteros, Austria hilvanó una serie de 14 partidos sin conocer la derrota (once victorias y tres empates). El tendal comenzó el 12 de abril de 1931 con un triunfo 2 a 1 frente a Checoslovaquia. Alemania (dos halagos con contundentes 5 a 0), Hungría (8 a 2) y Escocia (5 a 0), entre otros, también fueron vulnerados por el elenco de Meisl. La racha se cortó el 7 de diciembre de 1932, en Stamford Bridge, donde Austria cayó ante Inglaterra, por un ajustado 4 a 3. Los otros logros importantes del Wunderteam, si bien nunca se tradujeron en campeonatos, llegaron a través del cuarto puesto en el Mundial de Italia 1934, en pleno auge del régimen dictatorial de Engelbert Dollfuss (Austrofascismo), y la segunda colocación en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

El Wunderteam, además de la conducción de Meisl fuera de la cancha, contaba con un referente dentro del terreno: Matthias Sindelar, que actuaba en el Austria Viena. A Meisl y Sindelar los une una historia de vida conmovedora. Así como el entrenador tuvo que abandonar momentáneamente la dirección técnica del equipo para abocarse a su labor militar, la figura de Sindelar también traspasó todos los límites establecidos. El atacante se destacaba por su riqueza técnica y su capacidad goleadora. Egon Ulbrich, secretario del Austria Viena entre 1933 y 1956 y amigo personal de Sindelar, recordó: “Era uno de los mejores jugadores, y el más popular. La gente lo adoraba. No sólo nuestra afición, sino también la de los equipos rivales. No podían vivir sin él”.

Sindelar nació el 10 de febrero de 1903, en Kozlov, Checoslovaquia, en el seno de una familia judía que se mudó a Viena cuando Matthias tenía dos años. El vínculo que conecta a Sindelar con su religión sería determinante. Aunque parezca un condimento vulgar, comprender la estrecha relación entre el deporte y la política resulta indispensable para entender los fenómenos actuales. La retroalimentación es sólida y continua. Por eso no es casual que los cimientos del pasado alberguen las explicaciones del presente, sin la necesidad de juzgar si todo tiempo anterior fue mejor o peor. Lo cierto es que el nazismo, que regía en Alemania desde 1933, en un contexto en el que buscaba agrandar su espectro, se anexionó a Austria, en lo que el Tercer Reich denominó “Anschluss”.

“El fútbol se convirtió en una forma de hacer política. Pero esto es una ironía histórica porque a los nazis, que fueron los primeros en emplear el fútbol como medio político, se les había convertido en un medio de resistencia también”, aseguró Wolfrang Maderthaner, el biógrafo de Sindelar. El objetivo de Adolf Hitler era claro: disolver la selección austriaca para incorporar a Alemania a las máximas figuras del Wunderteam. El fracaso teutón en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 motivó una medida que no sorprendió a quienes rodeaban a Hitler. La Copa del Mundo de 1938, en Francia, seducía al líder alemán, que estaba acostumbrado a subordinar a todo aquel que se propusiera. No obstante, el 3 de abril de 1938 se topó con un “enemigo” impensado.

En Viena, Austria y Alemania disputaron un encuentro que serviría para formalizar el dominio nazi y, por contrapartida, la defunción del Wunderteam. Iba a ser el último partido de Austria como país independiente. Si bien circuló una versión que indicaba que el triunfo alemán estaba pactado de antemano, el Wunderteam impuso su estilo y en el complemento señaló dos goles. El primero fue de Sindelar, quien siempre se manifestó en contra del totalitarismo de Hitler. El centrodelantero festejó la conquista con un baile en el sector que daba al palco de honor, donde se ubicaban los principales dirigentes del nazismo. “Esto nunca se lo perdonaron”, afirmó Maderthaner. Ese fue el último encuentro que disputó con su selección. Sindelar no medía las consecuencias de un hecho que indefectiblemente conspiraría contra su humanidad. No obstante, Matthias entendía que renunciar a sus principios éticos y morales implicaba ceder ante un sistema opresor y antidemocrático.

Sindelar continuaba decidido a no vestir otra camiseta que no fuera la de Austria, su patria. Estaba dispuesto a mantenerse firme, aunque le costara la carrera. La policía secreta nazi comenzó a investigar a Sindelar, quien era considerado un elemento peligroso para la consolidación de las fuerzas de Hitler en Austria. “Fue la sentencia de muerte”, agregó Maderthaner. El 23 de enero de 1939, después de haber pasado una noche de cartas, apuestas, diversión y alcohol con sus amigos en un café, Sindelar fue a ver a Camilla Castagnola, su novia italiana, y luego de tomar una botella de vino se durmieron juntos. Ninguno de los dos volvió a despertar. Las versiones sobre las muertes de Sindelar y Castagnola oscilaron entre distintas tonalidades.

El desencadenante de los fallecimientos nunca se pudo certificar porque los documentos oficiales se extraviaron. La inhalación de monóxido de carbono que salió de una estufa habría sido la causa, aunque la hipótesis de que Matthias se quitó la vida quedó flotando. “Para mí está claro que Sindelar se suicidó, porque si ya no podía jugar al fútbol tampoco podía seguir viviendo”, conjeturó Maderthaner, quien añadió: “En el momento que no pudo expresarse a través del juego, no le quedó otra que quitarse la vida”. De todos modos, más allá del testimonio del biógrafo, el suceso quedó archivado como accidental.

Ulbrich, que compartió la última reunión de Sindelar con su círculo íntimo, abonó la teoría de Maderthaner pero contó cómo fueron las negociaciones para darle a Matthias un funeral de estado. “El alcalde dijo que iba a ser un problema porque según las normas de los nazis no se le podía dar ese honor a una persona que había sido asesinada o que se había suicidado”, reveló tiempo después el ex secretario del Austria Viena. También precisó el desenlace final: “Encontramos al inspector del distrito. Era nazi, pero un buen hombre. Dijo que nos ayudaría”. “Para que el funeral de estado fuera posible, había que certificar que fue un accidente. Y finalmente quedó así: muerte por intoxicación con el gas de la estufa”, cerró Ulbrich.

Alrededor de 15 mil personas se congregaron en Viena para despedir los restos de Sindelar. “Todos los años viene gente para recordar el día de su muerte. Alguien dijo alguna vez que a Sindelar lo querían todos los vieneses que lo habían conocido”, enfatizó Maderthaner. El 1 de septiembre de 1939, la invasión fallida de Alemania a Polonia inició la Segunda Guerra Mundial, que se extendió hasta 1945 y que sobre el final decretó el deceso de la Alemania nazi. Es probable que Sindelar, aun sin estar presente, haya sentido un dejo de justicia y equidad. Mucho más fuerte fue esa sensación cuando fue votado como el mejor deportista austríaco del siglo XX, aunque también es considerado uno de los centrodelanteros más destacados de la historia del fútbol mundial.

miércoles 19 de octubre de 2011

Consecuencias lógicas del desgobierno que gobierna

Si algo le faltaba al circo perverso que administra Julio Humberto Grondona era la vergonzosa jornada que se vivió el 18 de octubre de 2011 en la puerta de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y en el interior del edificio. Policías, cronistas, camarógrafos, fotógrafos, curiosos… y la postal ineludible de un sistema absolutamente colapsado. Las acciones que se desencadenaron fueron, en esencia, un espejo de los hechos que se sucedieron hasta que Grondona se fue en una camioneta. Del primero al último, sin maquillaje para ocultar el rubor ante los ojos del mundo, los papelones se consumaron uno tras otro.

La ¡novena reelección! de Grondona es histórica, por la extensión de un mandato que lleva 32 años (asumió el 6 de abril de 1979) y que va por cuatro más. Increíble que en un país que vive en democracia haya que soportar la perpetración de un hombre que a los 80 años maneja el destino de la pelota a su antojo.

No se puede hablar de dictadura ni antidemocracia porque la votación de la Asamblea General Ordinaria fue contundente. De 46 dirigentes presentes ninguno votó en contra de Grondona. El acto fue sólo una formalidad para refrendar lo que se sabía hace algunas semanas. Pero sí se puede hablar de obsecuencia alarmante y falta de compromiso dirigencial frente a un organismo carente de frescura para redirigir una estructura que luce deshilachada. Uno de los ciclos vitales del imperio que construyó Grondona fue el de generar una dependencia mayúscula de los clubes a la cultura del miedo, la extorsión y los favores. Grondona no regala sonrisas, sino que las negocia según su conveniencia.

El 46 a 0 presenta una lectura clara. En la AFA no existe oposición seria, más allá del intento desesperado de Daniel Vila, quien no pudo ingresar al fortín de Viamonte y desde la vereda aseguró tener el aval judicial para convalidar los votos de más de 50 instituciones del interior. Así, el empresario se autoproclamó presidente. Increíble pero real. El resultado final también expone la postura conformista de los clubes. Con tal de no contradecir al monarca, ninguno se anima a objetar las decisiones del jefe. ¿Los motivos? Temor a posibles represalias, entre otros.

Roberto Bugallo, presidente de All Boys, dejó en evidencia la resignación de aquellos que no están de acuerdo pero igual son complacientes. “Nosotros éramos uno de los que queríamos cambios, pero bueno… qué va a ser”, dijo en declaraciones a Radio 10 antes de que su club sufragara. No obstante, el Albo apoyó el nuevo proceso de Grondona. Julio Baldomar, vicepresidente de Vélez, tuvo un discurso similar: “No estamos de acuerdo con el estatuto, pero como formamos parte de la casa vamos a acompañar”, aseveró. A buen entendedor, pocas palabras. Dos de los pocos “rivales” de la actual conducción traicionaron sus principios para no quedar expuestos.

En épocas donde las sospechas están a la orden del día, ¿qué hubiera pasado si la votación terminaba 45 a 1? Esa intención solitaria hubiese sido mal vista por un gobierno personalista que pretende someter a los clubes. Además, ¿quién se va a arriesgar a quedar inmerso en las suspicacias que se generan, por ejemplo, alrededor de la designación de los árbitros? Con mayor o menos grado de veracidad, aunque sin argumentos sólidos para probarlo, en el ambiente se murmura que el que le da la espalda a Grondona no termina bien.

Ahora habrá que ver cuáles son los pasos a seguir. La salud de Don Julio sufre vaivenes constantes y ya se especula con un mandato testimonial. José Luis Meiszner, secretario ejecutivo de la presidencia de la AFA, y Germán Lerche, presidente de Colón, son figuras que emergen para sostener a Grondona. El tiempo dictará sentencia. Por el momento se acumula la holgazanería.

El fútbol argentino padece la incongruencia dirigencial y la miseria no sorprende. Así no se puede continuar. Con un presente deportivo y organizativo que invita a la reflexión profunda, con una Selección desprestigiada por los cachetazos repetidos hasta el hartazgo, la historia negra también se escribe de la línea de cal para afuera.

jueves 22 de septiembre de 2011

Adicto al trabajo

En Diego Maradona se destaca hasta el detalle más irrelevante. Sus palabras no resignan valor por más que se pronuncien a miles de kilómetros de distancia. Entre amores y odios, como la prueba cabal del antagonismo sentimental, se divide el destello que se desprende de la figura del Diez. Desde Emiratos Árabes, un punto en el mapa que se sitúa en el sudeste de la península arábiga, Diego sigue siendo el Diego de siempre. Aunque algunos medios lo utilicen como blanco fácil. Hay quienes informan con extrema imparcialidad y también relucen los que pretenden pintar al entrenador de Al Wasl como si fuera la reencarnación del diablo.

El triunfo 3 a 0 frente a Emirates Club no anula la mención a aquellos que denostaron a Maradona durante la semana. Por suerte, mientras de un lado se busca el tropezón para deleitarse con la caída, hay un grupo de futbolistas que defienden el trabajo de un hombre que con equivocaciones y aciertos se fue a otro mundo para demostrar que le sobra capacidad.

En la Argentina están los medios que (con o sin intención) se ponen de espalda para no reclamarle la auditoria de River a Daniel Pasarella o que no acentúan la relación que vincula a las barras con los dirigentes para no quedar “pegados” ante una eventual reprimenda. Son los mismos cobardes e irrespetuosos que desde el anonimato insinúan que Maradona volvió a consumir droga y, lo que es peor aún, se escudan en latiguillos del estilo “preocupación entre sus admiradores”, según publicó el sitio Playfútbol de Infobae.

¿Quiénes son para decir que los admiradores de Diego están preocupados “de que el ex futbolista pudiera recaer en sus viejos y malos hábitos”? ¿Qué autoridad moral tienen para portar la voz de millones de personas? Lamentablemente, en el medio de tanto papel amarillo se les acabó la tinta para firmar la nota, lo mínimo e indispensable cuando se le quiere otorgar seriedad a una publicación.

Por Camilo Francka (para alwasl-argentina.com)

lunes 12 de septiembre de 2011

Mohamed: rehén de un sistema perverso

El ciclo de Antonio Mohamed, que llegó a la cúspide en diciembre de 2010, cuando Independiente conquistó la Copa Sudamericana por primera vez en su historia, quedó preso de la desidia que gobierna al fútbol argentino. Resultados al margen, para entender la salida del entrenador hay que situarse sobre el lado oscuro de un subdesarrollo que impera y lastima. “A mí me echó la barra”, sentenció el Turco. La afirmación de Mohamed no hace más que afianzar el corazón de un sistema perverso que todos conocen pero que nadie se anima a enfrentar: la relación estrecha entre los violentos y los dirigentes (en este caso del Rojo), avivada por la inacción policial y la ineficacia de los organismos de seguridad, es un arma de fuego que dispara contra cualquiera que se cruce por el camino.

No puede haber un justificativo coherente para camuflar la maniobra que calcinó el trabajo de Mohamed. Si bien la cosecha deportiva en esta temporada no fue la mejor, el pasado le daba al Turco la tranquilidad necesaria para continuar con su proyecto. Sin embargo, los intereses de unos pocos se impusieron para derrocar a un director técnico que le dio al club un título internacional tras 15 años de sequía. ¿Cómo es posible que la barra brava tenga más autoridad que el propio Julio Comparada? ¿A quién quiere engañar Comparada?

Como si la impunidad no alcanzara, Comparada dio muestras de debilidad cuando blanqueó que en más de una oportunidad “colaboró” con algunos integrantes de la barra que le fueron a pedir dinero. ¿Contradicciones? Por doquier… Minutos antes, en una entrevista que le concedió a Radio Del Plata, había dicho que no conocía a quienes fueron a insultar a Mohamed. La falta de compromiso para combatir a los delincuentes disfrazados de simpatizantes, encarnada en la voz del presidente, encubre una connivencia imposible de esconder. Comparada prefiere resignarse. Quizás es el sendero más cómodo para victimizarse y, desde la sombra, seguir alimentando al monstruo de mil cabezas.

Gustavo Grabia, periodista de Olé, desenmascaró las conexiones dudosas de la barra con los dirigentes. Entre otras situaciones, mencionó que cobraron porcentajes por presentar proveedores para la construcción del estadio, que comercializan merchandising trucho y que amedrentaron a miembros de la oposición durante la Asamblea del 2010 para que se pudiera aprobar el balance. Para agregarle un condimento contundente, Grabia tituló: “La barra más poderosa de la Argentina”. Realmente increíble.

Sin voluntad política no va a haber un cambio de fondo. Y por lo menos en Independiente, una institución dominada por un sector que lucra con la pasión de muchos hinchas genuinos, la voluntad brilla por su ausencia. No sería raro pensar que la fraternidad entre el poder y los violentos se convierta en la principal estrategia de Comparada de cara a las elecciones de diciembre. Los dirigentes, en general, no desprecian el apoyo de la barra, sino que lo utilizan para proyectar sus necesidades burocráticas. Mohamed, un hombre que padeció el descontrol que vive Independiente, puede dar fe que el libertinaje sólo devora integridades.

miércoles 7 de septiembre de 2011

Donda: "Es una experiencia muy linda"

En Dubái son casi las 12 de la noche. El jueves se aproxima. Después de regresar del club tras una nueva jornada de trabajo, Mariano Donda se relaja en el hotel que le asignó el Al Wasl. Mientras espera que le lleven la comida a la habitación, se presta al diálogo que le propone alwasl-argentina. “Cierran la cocina temprano y nunca llego a cenar”, cuenta el ex volante de Godoy Cruz, quien transmite su experiencia en Emiratos Árabes con la misma pasión que irradia en la cancha. Un viaje a la intimidad del flamante refuerzo del equipo de Diego Maradona.

-¿Cómo te trata la vida allá? ¿Cómo viene la adaptación?
Llegué hace tres semanas y la verdad me han tratado con mucha hospitalidad. Quizá vine en un momento especial por el ramadán. Entrenábamos de noche, terminando a la madrugada, no podíamos comer en público y la vida aquí estaba paralizada. Cuando terminó el ramadán se fueron acomodando las cosas y ahora estamos mejor.

-Contale un poco a la gente de qué se trata el ramadán, al menos lo que te tocó vivir a vos en esos días…
Durante el mes de agosto, el musulmán reza durante gran parte del día y no puede comer ni tomar agua durante 12 horas, entre otras cosas. Tampoco comer en público. Las autopistas están vacías. No hay nadie en ningún lado.

-¿Cuesta habituarse a eso?
Es increíble. Respetan mucho el ramadán. A nosotros nos cuesta por el horario de entrenamiento, que es alrededor de las siete de la tarde. Además están cerrando los locales para comer y no hay gente por ningún lado. Está desierta la ciudad. Muchos extranjeros incluso se van.

-¿Cómo es un día tuyo allá?
A la mañana estoy buscando un departamento para ir a vivir, pero por el calor que hace es difícil salir a conocer. Al mediodía quizá hacen 45 grados y se complica mucho. Y a la tarde trato de descansar porque entrenamos a la tardecita y no podés dar ventajas. Mis compañeros tienen un rezo a las 18.45 y luego entrenamos.

-¿Estás acompañado por algún familiar en Dubái?
Estoy solo. Mi familia vendrá a mitad de diciembre. Estar solo acá va a ser una linda experiencia. Sé que mi carrera la tengo que encaminar yo mismo. Espero que los resultados nos acompañen para poder llevar mejor el día a día.

-Cuando llegaste, ¿cómo te recibieron tus compañeros?
¡Creo que bien! No los entiendo cuando me hablan, pero creo que bien. Son buenos pibes. Cada uno siente el fútbol de diferente manera pero lo importante es contagiarse para un fin común. Igual me junto mucho con Juan (Olivera) y con Edson Puch.

-¿Convivir todos los días con Maradona es más fuerte de lo que te podías imaginar antes de estar ahí?
La verdad que lo tomo con normalidad. Al principio me parecía extraño pero de a poco me fui acostumbrando a compartir el día a día con él. Es una sensación muy linda. Una linda experiencia de vida.

-¿Tenés mucho diálogo con él?
El diálogo normal de un entrenador con un jugador, intensificado por la condición de ser del mismo país, pero trata a todos por igual. Eso es muy bueno.

-¿Cuál es el objetivo que se trazaron de cara al comienzo de la temporada?
Seguramente empezar con el pie derecho el 15 de septiembre. Hoy todos nos van a mirar por el hecho de que Maradona está como director técnico, así que la responsabilidad va a ser doble.

Por Camilo Francka (para alwasl-argentina.com)

Alwasl-argentina.com le agradece a Mariano Donda la deferencia que tuvo con el sitio y le desea éxitos en esta nueva etapa.